| Casa Cercada, Ediciones La Palma, 2018 |
Hay artistas cuya obra no solo acompaña un libro: acompaña un tramo de vida, una memoria, una herida que busca forma. Hoy quiero recordar y agradecer a Piotr Bolaños‑Bogusz, pintor de origen polaco residente en Suecia, y amigo querido, que me prestó su obra para las portadas y la solapa de dos de mis libros. Su pintura, siempre vibrante, humanista y sensual, tenía esa rara capacidad de mirar el cuerpo sin pudor ni distancia, de encontrar belleza incluso en lo que duele, de celebrar la carne como un espacio donde también habita la dignidad.
En Casa Cercada, la portada nace de la combinación de dos de sus retratos. Dos rostros que, al unirse, crean una presencia nueva: fragmentada, intensa, luminosa. Pero además, en la solapa incluimos dos de sus torsos —uno masculino, otro femenino— que dialogan con el libro desde otro lugar. Son cuerpos abiertos al color, al gesto, a la emoción. Cuerpos que no ilustran la historia, sino que la acompañan desde la sensibilidad del artista: desde su manera de entender la fragilidad y la resistencia.
Años después, su obra volvió a caminar conmigo en Ese hombre es mío / Den här mannen är min. Allí, su trazo sensual y su paleta ardiente se volvieron el espejo perfecto para un libro donde el deseo, el juego y la identidad se entrelazan. Piotr sabía mirar el cuerpo como un territorio simbólico, y por eso sus imágenes no son decorativas: respiran, laten, interpelan.
Su pintura sigue viva en cada trazo que dejó, en cada color que eligió para decir lo que las palabras no alcanzan. Me honra haber podido llevar un pedazo de su mundo en el mío, y que su mirada siga viajando a través de mis libros.
Gracias, Piotr, por tu arte, por tu generosidad y por esa manera tan tuya de mirar al ser humano con una mezcla de ternura, fuego y verdad.
Ese hombre es mío : Fraga, Miguel, Bolaños-Bogusz, Piort: Amazon.es: Libros
Casa cercada : Miguel Ángel Fraga, Miguel Ángel Fraga: Amazon.es: Libros
Comentarios