Escucha el silencio y regresa a ti.
Me dijeron: tienes que ver la exposición de Galleri Rostrum. Constesté: Sí, iré a verla. Me dijeron: hazlo ahora mismo; hazlo ya.
Y como si obedeciera la orden me fui andando, transitando las viejas calles de Malmö con edificios antiguos, sin prisa, mirando fachadas barrocas tal vez, o neoclásicas, quién sabe; esquinas de otros tiempos; pisando adoquines, mirando vidrieras. Sin notarlo me estaba preparando para trascender: de la luz a la penumbra. Entré en la galería, sin espectativas, solo para cumplir la orden. Ya estaba allí.
Todavía estoy procesando lo que viví. Las luces y sombras en movimiento me desorientaron por un momento, un instante de mareo, el espacio desdibujado. Tal parecía que ese espacio se desplazaba bajo mis pies. Tardé en ubicarme, en entender dónde terminaba la sala y dónde empezaba la obra. Cuando finalmente me relajé, algo cambió: una calma inmensa me llenó por dentro. Me pregunté si estaba entrando en otro mundo o si era yo quien se transformaba al atravesarlo. La experiencia me invitó a pensar en esos universos paralelos que imaginamos… y que a veces sentimos tan cerca.
Galleri Rostrum, Västergatan 21, Malmö
Comentarios