Lo perfecto

El ser perfecto es un hombre muy interesante. Todos le respetan porque tiene gran sabiduría. En cualquier sitio donde se encuentra la gente se toca con el codo y hace alguna referencia a su persona. Coinciden en que no tiene sombra que empañe su reputación: es un ejemplo para las buenas costumbres. El ser perfecto no ha cometido pecados y se sabe que es improbable que pueda cometerlos. Incapaz de dejarse arrastrar por los impulsos, la tentación o el vicio, no es libidinoso ni parrandero, no hace bromas y ríe poco; no le gustan las riñas ni las peleas de gallos; nunca ha tenido de qué avergonzarse ni nada que colabore con su vanidad. El ser perfecto –como le llaman– es prácticamente perfecto y por ello, muchos evitan su roce. Algunos para no manchar su castidad; otros, para no realzar sus propias máculas. De cualquier forma, el ser perfecto es un ser muy solitario.
(del libro Parábolas para una oreja sorda de M. Á. Fraga)
Comentarios
J. Ybarra
Silvita
Dany
Silvita la defectuosita.
Ray