Así nombré el compendio de relatos que se publicaron trimestralmente en la revista de una de las asociaciones gay de Malmö. El cosmos de la sexualidad es complejo y mis narraciones no pretendieron abarcar todos sus componentes. Tomé lo más sobresaliente del abanico de fetichismos y parafilias que tienen respaldo en la voluntariedad y el deseo. Como soy consciente de los prejuicios que asfixian el auto-reconocimiento de ciertas prácticas sexuales, la literatura me dio la oportunidad de revelar con anécdotas el mundo subterráneo de las pasiones y las quimeras.
A mi Helena Persson agradezco su valentía de traducir al sueco los relatos.

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