Prost, Köln!
Como ven, ahora vengo hablando deutsch, alemán, asere, pa’ que me entiendan. En suelo danés, momentos antes del despegue de la aeronave Airberlin, el vikingo de los bigotes largos estrechó mi mano y me dijo: Gunter reise. En una hora diez minutos de vuelo arribamos al aeropuerto de Düsseldorf, capital del estado de Renania del Norte-Westfalia.
Köln, Cologne o Colonia es la ciudad más populosa de este estado con un millón de habitantes y hacía allá nos dirigimos, pa’ donde está la gente, pero para ello tuvimos que viajar en tren y para abordar el tren tomamos primero un fly train o minitren de dos vagones. Cuando el trencito echó a andar me di cuenta que no tenía ruedas ni se deslizaba sobre rieles. Sobrevoló las áreas exteriores del aeropuerto, calles, carreteras, y hangares hasta la estación terminal. Apreté la mano del vikingo y sin abrir la boca, rogué para que ese aparato no se desprendiera de donde estaba sujeto. Como las palabras en inglés lo dicen, era un trencito volador a modo de teleférico.
Köln, Cologne o Colonia es la ciudad más populosa de este estado con un millón de habitantes y hacía allá nos dirigimos, pa’ donde está la gente, pero para ello tuvimos que viajar en tren y para abordar el tren tomamos primero un fly train o minitren de dos vagones. Cuando el trencito echó a andar me di cuenta que no tenía ruedas ni se deslizaba sobre rieles. Sobrevoló las áreas exteriores del aeropuerto, calles, carreteras, y hangares hasta la estación terminal. Apreté la mano del vikingo y sin abrir la boca, rogué para que ese aparato no se desprendiera de donde estaba sujeto. Como las palabras en inglés lo dicen, era un trencito volador a modo de teleférico.
Después de Berlín, Hamburgo y Munich, Colonia es la cuarta ciudad en importancia de Deutschland, es decir, Alemania. Este lo sé porque el día sábado nos incluimos en el recorrido que ofreció un guía para presentarnos a la ciudad. El único hispano hablante era yo, así que por mayoría, las explicaciones fueron en deutsch y en algo de english. El bigotudo, hombre versado en lenguas, cuando le parecía, me traducía del deutsch al svenska y yo, ahora, de lo que me acuerdo, o entendí, les doy mi versión en spanish.
Colonia es actualmente una de las tres grandes regiones industriales del país. Fue fundada en las márgenes del río Rin en el año 38 a. c. y declarada colonia romana con el nombre de Colonia Claudia Ara Agrippinensium en honor a la emperatriz Agripina, esposa de Claudio y madre de Nerón. Como muchas otras ciudades antiguas europeas, cada vez que abren un hueco encuentran restos romanos. Durante la Edad Media, en los tiempos del Sacro Imperio Romano Germánico, el arzobispo de Colonia era el que más mandaba en toda la zona por lo que consiguió los derechos de ciudad libre imperial. Supongo que por esos años, con la autoridad que tenía, fue cuando sin permiso de nadie se apropió de las reliquias de los Reyes Magos. Colonia cuenta además con una de las universidades más antiguas de Europa. Durante la segunda guerra mundial, como era una zona industrial importante, fue brutalmente bombardeada por los británicos que sólo dejaron en pie el 20 % de la ciudad, el resto desapareció en los escombros. Por condescendencia respetaron la catedral que a consecuencia de resonancias y explosiones perdió la mayoría de los vitrales antiguos y por consiguiente, su luminosidad.
Un buen reportero y fotógrafo está siempre avituallado. Pero como yo no soy ni uno ni lo otro, olvidé en casa el cargador de mi cámara, así que la mayoría de las fotos que aquí muestro son cortesía del vikingo. Pero ojo, durante el recorrido con el guía, como lo único que sé de deutsch es prost und danke, para entretenerme decidí descubrir la ciudad con mis propios ojos (y con el lente del bigotudo). Retrátame aquí y ahora allí. Viking, retrata eso y esto y aquello y... Lugna dig, jag vill höra! (Estate tranquilo, déjame oír.)






Supongo que muchos recuerdan el perfume que nuestros padres nos ponían después de bañarnos, los que los hombres usaban para refrescar la cara después del afeitado o, sin ir más lejos, las recomendaciones o consejos de los espiritistas: date un baño con perfume o despójate con agua de colonia. ¡Siá cará! Pues sí, la colonia, o el perfume o el agua de colonia, es oriunda de aquí, de Colonia. El perfume original fue creado por el italiano Giovanni María Farina a principios del siglo XVIII. Tenía un aroma muy diferente a los escandalosos perfumes franceses de la época. Por la suavidad y frescura de su agua a la ciudad llegaron a nombrarle Ciudad de Fragancias. Y el encanto estaba en una mezcla secreta de hierbas que utilizaba como base aceites esenciales de bergamota, cedro, limón, lima, mandarina, naranja y pomelo. Otra fragancia muy conocida internacionalmente es 4711 que data de principios del siglo XIX cuando Wilhelm Mülhens, fundador de este aroma, compró la licencia a un familiar de Farina. En la actualidad se considera colonia al compuesto de fragancias donde la proporción de aceites esenciales en alcohol diluido en agua sea mayor al 5 % y menor al 10 %, o como mínimo contenga un 40 % de volumen de alcohol.
Sobre el Leather Pride, razón de nuestro viaje a Köln, Cologne, Colonia, no me he pronunciado. Tal parece que no quiero hablar de ello, pero esta crónica se ha extendido demasiado y creo que mejor será referirme al evento en el próximo post. Sólo quiero añadir que la temida y esperada sorpresa nos acogió el día de la partida cuando entregamos la llave de la habitación con un danke schön y nos volteamos en dirección a la puerta de salida. El carpetero nos atajó con un Wait, please, y nos extendió sin miramientos, previendo nuestra fuga, la factura del hotel. La cuenta reportaba 198 euros por las tres noches con sus desayunos. Har du pengar för att betala den? (¿Tienes dinero para pagar esto?) –me preguntó el vikingo en azorado svenska. Yo no, ¿y tú? Por suerte, hace tiempo se inventaron las tarjetas de crédito. Me gustaría ver la cara del coordinador del Pride cuando en recompensa por sus atenciones lo invitemos a nuestra casa y amistosamente los traslademos al hotel Hilton de Malmö para que disfrute la suite que le vamos a reservar y que él se encargará de pagar en el cheking out.
Sin pelas pero contentos regresamos a casa. La noticia de primera plana el día de nuestro vuelo fue la desaparición en el océano Atlántico de un avión de las líneas francesas con más de 200 pasajeros a bordo. Como todos comentaban el suceso y los nervios andaban disparados, antes de montarme en el avión, abrí el frasco de Agua de Colonia y... ¡Siá cará!
Colonia es actualmente una de las tres grandes regiones industriales del país. Fue fundada en las márgenes del río Rin en el año 38 a. c. y declarada colonia romana con el nombre de Colonia Claudia Ara Agrippinensium en honor a la emperatriz Agripina, esposa de Claudio y madre de Nerón. Como muchas otras ciudades antiguas europeas, cada vez que abren un hueco encuentran restos romanos. Durante la Edad Media, en los tiempos del Sacro Imperio Romano Germánico, el arzobispo de Colonia era el que más mandaba en toda la zona por lo que consiguió los derechos de ciudad libre imperial. Supongo que por esos años, con la autoridad que tenía, fue cuando sin permiso de nadie se apropió de las reliquias de los Reyes Magos. Colonia cuenta además con una de las universidades más antiguas de Europa. Durante la segunda guerra mundial, como era una zona industrial importante, fue brutalmente bombardeada por los británicos que sólo dejaron en pie el 20 % de la ciudad, el resto desapareció en los escombros. Por condescendencia respetaron la catedral que a consecuencia de resonancias y explosiones perdió la mayoría de los vitrales antiguos y por consiguiente, su luminosidad.
Un buen reportero y fotógrafo está siempre avituallado. Pero como yo no soy ni uno ni lo otro, olvidé en casa el cargador de mi cámara, así que la mayoría de las fotos que aquí muestro son cortesía del vikingo. Pero ojo, durante el recorrido con el guía, como lo único que sé de deutsch es prost und danke, para entretenerme decidí descubrir la ciudad con mis propios ojos (y con el lente del bigotudo). Retrátame aquí y ahora allí. Viking, retrata eso y esto y aquello y... Lugna dig, jag vill höra! (Estate tranquilo, déjame oír.)
Sobre el Leather Pride, razón de nuestro viaje a Köln, Cologne, Colonia, no me he pronunciado. Tal parece que no quiero hablar de ello, pero esta crónica se ha extendido demasiado y creo que mejor será referirme al evento en el próximo post. Sólo quiero añadir que la temida y esperada sorpresa nos acogió el día de la partida cuando entregamos la llave de la habitación con un danke schön y nos volteamos en dirección a la puerta de salida. El carpetero nos atajó con un Wait, please, y nos extendió sin miramientos, previendo nuestra fuga, la factura del hotel. La cuenta reportaba 198 euros por las tres noches con sus desayunos. Har du pengar för att betala den? (¿Tienes dinero para pagar esto?) –me preguntó el vikingo en azorado svenska. Yo no, ¿y tú? Por suerte, hace tiempo se inventaron las tarjetas de crédito. Me gustaría ver la cara del coordinador del Pride cuando en recompensa por sus atenciones lo invitemos a nuestra casa y amistosamente los traslademos al hotel Hilton de Malmö para que disfrute la suite que le vamos a reservar y que él se encargará de pagar en el cheking out.
Sin pelas pero contentos regresamos a casa. La noticia de primera plana el día de nuestro vuelo fue la desaparición en el océano Atlántico de un avión de las líneas francesas con más de 200 pasajeros a bordo. Como todos comentaban el suceso y los nervios andaban disparados, antes de montarme en el avión, abrí el frasco de Agua de Colonia y... ¡Siá cará!
Comentarios
Me gustan mucho las colonias y espero que hayas comprado la 4711 para poderme quitar el antojito de saber a qué huele!
Prost es también el apellido de un corredor de Fórmula Uno. Köln es solo una cosa: su catedral.
¿Y quien es el viking que te secundaba en tus travesuras?
Un abrazo:
Luis Carlos.
un beso
kenia.
A mí también me ha gustado mucho Colonia las veces que he ido.
La última fue en las Navidades pasadas y tuve chance de pasear más que las veces anteriores. Por mi blog también tengo unos posts de esos días, claro!
Grüße aus Berin!
Saludos
una cubana en uk