miércoles, 16 de junio de 2010

La perla del sur

Cienfuegos. Reportaje fotográfico.

La Catedral.

Ensenada de Cienfuegos

Ensenada de Cienfuegos.

Calle junto al parque José Martí

Calle junto al parque José Martí.

Pérgola del Parque José Martí

Glorieta del parque José Martí.

Catedral de Nuestra Sra del Purísima Concepción

Catedral de Nuestra Señora de la Purísima Concepción.

Teatro Tomás Terry

Teatro Tomás Terry.

Edificio junto al parque

Edificio junto al parque.

Antigua Aduana en el casco antiguo de la ciudad

Antigua Aduana en el casco antiguo de la ciudad.

El Prado

El Prado.

Beny Moré

Beny Moré.

La casa del Partido

La casa del Partido.

Paseo en coche

Paseo en coche.

El Malecón

El Malecón.

Club Náutico

Club Náutico.

Escultura Ambiental

Escultura Ambiental.

Fuente en Punta Gorda

Fuente en Punta Gorda.

Hotel Jagua

Hotel Jagua.

Palacio de Valle

Palacio de Valle.

Arcos y columna interior del Palacio de Valle

Arcos y columna interior del Palacio de Valle.

Suelo de baldosas

Suelo de baldosas.

Cementerio Tomás Acea.


A tres kilómetros de la ciudad de Cienfuegos, Cuba. Se terminó de construir en 1926 como una obra benéfica con el capital donado por la familia Acea. Lleva el nombre de uno de los hijos de esta distinguida familia cienfueguera muerto durante su adolescencia. Ninguno de los Acea fue enterrado aquí. En un principio se construyó para los pobres, pero fue tan acertado su emplazamiento y tan monumental su portón, que los ricos hicieron suya la parte elevada de la colina. La obra fue proyectada y ejecutada por los ingenieros Pablo Donato Carbonell y Luis Felipe Ros. Es un cementerio-jardín inspirado en necrópolis estadounidenses y europeas. Aquí las bóvedas, mausoleos y tumbas armonizan con el paisaje. La vegetación se planificó en sectores que delimitan las áreas aprovechando las ondulaciones del terreno. Así podemos constatar que las avenidas pobladas de árboles frutales y ornamentales llevan los nombres de sus plantaciones: avenida Los pinos, Los Cedros, Las Palmas, Los Robles, Los Álamos, etc.
El eclecticismo de la fachada principal se emparenta con el neoclásico que inspiró a la ciudad. Destaca un frontón central, friso con triglifos y metopas y una columnata con fustes estriados. Entre los monumentos funerarios importantes menciono el de la actriz Luisa Martínez Casado, los veteranos de la Independencia, la tumba de Osvaldo Dorticó –el primer presidente de la era revolucionaria– y el monumento a los Mártires del 5 de septiembre de 1957.
Fue declarado Monumento Nacional en 1978.
Si vas a Cienfuegos no dejes de visitarlo, vale la pena.

lunes, 14 de junio de 2010

Rejas de Cienfuegos




Cienfuegos, capital de provincia, la Perla del Sur, Patrimonio Cultural de la Humanidad. Ciudad fundada el 22 de abril de 1889 por colonos franceses y españoles al fondo de la bahía de Jagua. Está situada al centro y sur de la isla de Cuba, a 245 km de La Habana.
Población estimada en 2005: 186.644 habitantes.


domingo, 13 de junio de 2010

Un especial taller de actuación para transformistas

Por Rolando Estévez Jordán

Un taller de actuación bien especial acaba de abrir sus puertas el sábado 29 de mayo en el antiguo cine Moderno de la ciudad de Matanzas, sede del Teatro Icarón.
Impartido por la destacada actriz y directora cubana Miriam Muñoz, el curso sesionará los sábados a partir de las doce del día y en el podrán participar los interesados previa matrícula en la mencionada sede.
Las clases están encaminadas a elevar el trabajo artístico de estos jóvenes que ya invaden la escena cubana y que poco a poco han ido encontrando un lugar en la preferencia o el asombro de diversos públicos.


El taller difiere de otros impartidos por la Muñoz desde finales de la década de los ochenta hasta la actualidad. Las intenciones de la actriz de Edith y Las penas que a mí me matan son las de llegar a sembrar en estos muchachos valores técnicos y artísticos vinculados al arte histriónico, que sobrepasen la escena transformada del espectáculo nocturno y los inserte en el gusto por otros quehaceres teatrales, desde los cuales mejorarán su labor como transformistas.
En la próxima clase se analizará de forma crítica el video del espectáculo que colmó la Plaza de la Vigía de Matanzas el pasado 17 de mayo, durante las celebraciones por el Día Mundial de la Lucha contra la homofobia en la ciudad de Matanzas, y del que participaron algunos de los que ahora son alumnos de la actriz.

viernes, 11 de junio de 2010

La discrepancia

Autor: Pedro Merino



―Por favor, teniente Sánchez, mi madre está grave. Tengo que verla.
― ¡Soldado Fares, la disposición combativa es inferior al setenta por ciento... y no puedo dar pases!
―No le haga caso a la gente, yo no me fugo.
―Soldado, a mí no me importa la gente.
―No se cierre y comprenda, por lo que más quiera, eh.
―Esto es una Unidad Militar, no una escuela, ¡hágase hombre!
Fares se aleja con respingo hacia un rincón del albergue. Observa a los compañeros alegres, con los uniformes limpios y ojeriza porque se cambiaron en casa. Después de las diez de la noche se fugaron.
Transcurren unas horas y el teniente vuelve a llamar al pelotón. Hay reclutas ausentes. Fares se arregla el uniforme. Pide consejos a un compañero. Ni se te ocurra, le dice, jamás te dará el pase. Fares mira al teniente, lo vuelve a mirar. Hace una seña para que lo atienda, pero no sabe que el reglamento es estricto. Debe presentársele.
Marcha sin ritmo hasta él. No se sabe si marcha o camina.
―Por favor teniente el soldado Fares quien habla con usté...
― ¿Qué le pasa, Fares?, ¿a usté no le enseñaron en la Previa...?
―Por favor, teniente, mi madre está grave…
―Cuba llora: la patria primero.
―Tengo que verla, qué va a ser de mí, diga que sí, le voy a ser hacha y machete.
―No puedo, soldado, la disposición combativa es inferior...
al por ciento que sea y no decido los pases. ¿Y cómo usté se enteró que está grave? ¡Ah, sí?, anjá.
―Mire, mi mamá está hospitalizada, yo regreso, sí, se lo juro.
Fares se retira porque el teniente le ha dado la espalda. Más tarde comenzará la guardia armada. Si el teniente no ha buscado a un voluntario que cubra por Fares, no podrá ver a su madre que delira en el hospital.
Se siente humillado. A las buenas habló con el teniente y no le hizo caso. Le respondió que el loco te va a comer de noche y Fares se miró como un niño. Un recluta viejo le dice: Qué jil fuiste, te hubieras fugao, comemierda, eso no se habla y ahora no puedes escapar porque lo anunciaste.
Desde el albergue Fares mira al teniente. Lo vuelve a observar. Qué cacho de hijoputa, piensa, lo voy a resingar.
Los reclutas se preparan para el cambio de guardia, mientras Fares maldice al teniente. Unos se burlan. Lo ven con ojos derretidos que le mojan la camisa. Así son las FAR, le dice un recluta viejo, no cojas lucha y aprende la lección: nunca digas lo que vas a hacer.
Divisa el cielo. No hay nubes. Una lechuza reanuda el vuelo con un ratón entre las patas. Los grillos se callan para que las ranas comiencen a croar. Pronto se asomarán las estrellas y se traslada con el pensamiento al barrio. Camina hacia la casa y divisa a la hermana que prepara alimentos para el hospital. Chichi, alcánzame la jaba; pero a la vez escucha: Fares Fares Fares. Parece que el padre lo empujó. Le dijo que despertara... mientras los reclutas lo abuchean, lo zarandean por los brazos. Fares y Fares y Fares te llama el teniente te tocó la posta BAJOTIERRA y nadie te va a relevar.
Qué coño les pasa ustedes, piensa Fares, yo no soy un singao, los voy a despingar, no soy fácil, a mí me ronca la berenjena.
Los reclutas van a la armería y le asignan el fusil que los identifica. Fares le quita el seguro. Observa a los suyos que desconfían de cualquiera.
El teniente Sánchez manda a formar a los reclutas. Algunos corren, otros se incorporan con indiferencia. Fares es el último. No tiene reloj pero imagina la hora. La madre lo llama desde el hospital, le quiere dar un beso y abrazarlo; pero se entromete el teniente Sánchez.
― ¡Arriba, Fares!
―No me agite, teniente.
― ¡Un reporte por pasividad! –grita.
― ¿Sabe? Es mejor tener a un maricón atrás que a usté.
― ¡Es una falta de respeto... después de la guardia ajustaremos cuenta!
Están formados. Marchan a paso camino rumbo a la Comandancia de la Guardia. Fares no deja de mirar al teniente que le hace una mueca negativa. Todavía la tarde es transparente. Es domingo y la tranquilidad se aquieta por las oficinas. Mañana será un día de ajetreo y refunfuñarán los discursitos de las clases de política. Los reclutas tienen buen porte y aspecto, aunque más de la mitad no se ha bañado. Mantienen la distancia entre soldados. Fares marcha en la escuadra de en medio. El de atrás le reprocha que ha perdido el paso y le dice al oído:
―Los oficiales son hijoputas.
A mitad del recorrido Fares sale de la formación. El pelotón se detiene. Los reclutas observan que pierde el control del fusil. Se le cae y lo vuelve a recoger. Las órdenes del teniente, que terminan en gritos, no pueden dominar los ánimos de Fares. Suelta el fusil y acosa al teniente. Se dan puñetazos. Los soldados miran por todos los lados a ver si un oficial interviene, pero no aparece ninguno. El teniente cae al pavimento y logra darle una patada y gatear unos centímetros. Corren unos metros y se miran de frente: Pal calabozo, soldado, le dice, mientras hace una carrerita por los arbustos.
Fares suelta unos rafagazos. Quiere ajustarlo tiro a tiro, pero el nerviosismo se lo impide. No ve al teniente. Los compañeros le tienen pánico. Se esconden atrás de los árboles. Saben que una trazadora puede atravesar el tronco.
La calle está húmeda y el soldado Fares corre atrás del teniente Sánchez. Resbala por el césped. Se levanta y no lo encuentra. Lo busca. La vista abanica el sector circular que tiene delante. Los soldados siguen escondidos por la arboleda. Miran a Fares que rastrilla el fusil. Te voy a coger, singao... párate. El teniente Sánchez huye por la Unidad Militar. El Oficial de Guardia ya se ha enterado, mientras Fares dispara a lo que se parezca al teniente. Los ojos le revientan de venganza.
De repente aparece el teniente Sánchez. Quiere hablarle. En una mano tiene la pistola. Fares le apunta con el AKM. El teniente se esconde detrás de un arbusto y le grita unas órdenes. Fares no le hace caso. Camina hacia él y levanta con brusquedad el AKM. El teniente corre hacia el parqueo con movimientos que desorientan a Fares que casi lo pierde de vista.
Busca con saña al teniente. Algunos guardias le incitan a que lo mate. Lo descubre al levantarse y correr entre los camiones del parqueo. Lo sigue con furia. Grita el nombre, no le interesa el grado. El teniente tropieza con unos neumáticos y alerta al custodio. Ni siquiera se escuchan gemidos. El silencio acelera a Fares a disparar contra los carros. Escucha desinflarse neumáticos. Qué serán de ellos en caso de alarma de combate. Vuelve a gritar el nombre. Parece que le dio. No lo encuentra y se vira el cañón, arrodillado en el pavimento, tal vez porque le espera una condena...

Se acercan a Fares. Los huecos en el tronco dan asco, porque el bazo y los intestinos están dispersos en trocitos. Abierto como un puerco, el colon ascendente es una imitación al vómito. Parados alrededor, el pelotón lo observa, mientras una ambulancia abre el tumulto de los demás reclutas que se avisaron por la Unidad Militar y cuchichean el suceso del día.
Al teniente Sánchez lo entrevista el Oficial de Guardia. El primo de Fares se ha enterado por los miembros del pelotón. En el bolsillo del pantalón oculta una cuchilla. El teniente Sánchez pasa de lado, el primo lo llama y se miran frente a frente.

Nota: publicado por la revista Extramuros, La Habana, 2005

lunes, 7 de junio de 2010

Sábado de la Rumba en La Habana

Con el Conjunto Folclórico Nacional.

Decepción al no encontrar a los bailarines que distinguieron a esta agrupación folclórica. ¿Adónde habrán ido? Los jóvenes aprendices bailaron para los turistas mientras yo me pregunto qué está pasando con el sentir y la identidad afrocubana.

jueves, 3 de junio de 2010

Las Clarias o el pez caminante


Por Odelin Carracedo
Las Clarias fueron introducidas en Cuba hace apenas unos años para la alimentación de la población. Su tamaño adulto es apenas dos pies (entre 60 y 70 cm). Son el resultado de cruzar al pez gato gunther con el pez gato africano. Es un pez carnívoro –se come a cualquier otra especie–, además sale del agua a cazar. Mientras se mantenga húmedo no regresa al estanque, tiene un gran sentido de orientación, por eso conoce el camino de vuelta para no morir fuera del agua. Lo mismo se zampa a una rata que una largatitja que cualquier otro animal que esté al alcance de su boca. Hay quienes dicen que podría adaptarse a vivir en agua salada. Muchos científicos consideran que su introducción en la isla es una de las locuras más grandes de los últimos tiempos, por los daños ecológicos que ha causado en apenas una década. La única esperanza es que con el hambre que hay en Cuba –seamos honestos– las Clarias la tienen difícil, porque ganarle a un cubano hambriento es realmente una odisea.

[Aquí les dejo un documental sobre el peligro ecológico que ha ocasionado este depredador en Cuba.]