miércoles, 16 de enero de 2013

Hivernation bokpresentation

”Bokens titel, Hivernation är en ordlek med det engelska ordet hibernation som betyder att gå i ide. Det råder en stor tystnad när det gäller hiv-frågan i vårt land och detta är vad Miguel Ángel Fraga vill ändra på genom bokens olika berättelser. Hiv berör frågor som vi inte vågar eller vill tala om som t ex vår sexualitet. Hiv är en katalysator för stora avgörande frågor hur vi ser på våra medmänniskor och avslöjar våra attityder och värderingar.” Steve Sjöquist
Utgångspunkten i boken är personliga intervjuer som författaren har genomfört i Skåne 2012 med människor som direkt och indirekt är påverkade av hiv. Det är en känslobok, ingen faktabok som författaren på detta sätt vill förmedla. Hiv är trots de medicinska framgångarna än i dag omgärdat av ett stort stigma i samhället. Författarens avsikt med boken är att bryta tystnaden kring hiv och att öppna upp för diskussioner och debatt.
 
Bokpresentation på Noaks Ark och Positiva Gruppen Syd den 1 december 2012. Foto: Becky Nelson.
































http://www.bokus.com/bok/9789198073904/hivernation-upllevelser-av-hiv/

martes, 15 de enero de 2013

Facebooks Vänner


 
De fyra hade bestämt träff via nätet. De hade sett fram emot att ses igen.
Kvinnan läppjade på sitt osockrade kaffe medan hon såg på sina gamla kollegor. ‘Än en gång har jag låtit mig dras in i deras lek. Vad de vill är bara att leka förförare, se på mig som på det svaga könet. För dem är jag fisken som ska nappa på betet.’

Den svartklädde mannen, som även var mörk i hyn, hade beställt en macchiato. ‘De kommer aldrig att se mig som en i teamet, hur mycket jag än anstränger mig. Jag har annorlunda ursprung, för dem är jag en inkräktare, en utlänning.’
Den andre mannen, överviktig och svettig, var inklämd i sin fåtölj och rörde inte sin kopp. ‘Hur länge ska de tycka synd om mig för jatt jag inte lyckas skaffa jobb? De är duktiga och framgångsrika, det är därför de bjuder med mig. För att riktigt trycka ner mig.’

Den längste av dem alla satt i sin rullstol. Han log. Ansträngde sig för att le, för att det åtminstone skulle se ut som om hans funktionshinder inte var ett handikapp. ‘Åh, vad jag önskar att jag var en av dem – vem som helst!’

domingo, 13 de enero de 2013

Amigos de Facebook


Los cuatro acordaron la cita por internet. Les había emocionado el reencuentro.

La mujer bebe un sorbo de café con sacarina mientras observa a sus antiguos colegas. “Otra vez he caído en su juego. Lo que quieren es presumir de conquistadores, someterme como sexo débil. Yo soy el pez que debe morder la carnada”.

El hombre vestido de negro, y de negra tez, ha pedido un café cortado. “Nunca me verán como parte de su equipo, aunque haga lo imposible por conseguirlo. No soy de su raza, para ellos soy un entrometido extranjero”.

El segundo hombre, excedido en grasas y sudores, se arrellena en la butaca sin tocar la taza de café. “¿Hasta cuándo me compadecerán por no encontrar trabajo? Ellos tienen talento y éxito, por eso me invitan, para echármelo en cara”.
El más alto de todos está sentado en su sillón de ruedas. Sonríe. Se esfuerza por sonreír porque así, al menos, demuestra que su invalidez no es un impedimento. “¡Ah, cómo me gustaría ser cualquiera de ellos!”

miércoles, 2 de enero de 2013

HIVERNATION

Foto: Lars Gronberg
Hivernation es un libro de entrevistas y testimonios de personas que viven directa o indirectamente relacionadas con el virus de la inmunodeficiencia humana o vih. A diario encontramos personas que no sabemos quiénes son ni qué problemas sufren, algunas de ellas pueden cargar con el peso del silencio por miedo a la discriminación y a estigmas sociales. Con este libro quiero romper ese silencio y hablar del vih, del sida, tema que a muchas personas les resulta doloroso o molesto.
La idea surgió a partir del estímulo de una amiga que había leído En un rincón cerca del cielo. Me preguntó por qué no escribía una segunda parte del libro, aquí en Suecia, donde vivo. Han pasado 30 años desde que la pandemia estremeció al mundo y el pánico ha pasado, pero los estigmas continúan. Vivir con el vih socialmente no es igual a vivir con diabetes, o con asma.
Las enfermedades que se trasmiten a través del contacto sexual siempre han sido mal vistas, quienes la padecen son catalogados de promiscuos, prostitutos, gente despreciable. En mi opinión este desprecio se relaciona con una falsa moral que subyace en la sociedad. A todos nos gusta amar, tener relaciones sexuales, fantasear con el sexo. Sin embargo, hemos aprendido, o nos han enseñado generación tras generación que el sexo es malo, es pecado, es contaminante.
Sobre el vih hay que hablar mucho, concientizar a las personas que no lo tienen y también a aquellas que lo sufren. Debemos seguir insistiendo que quien lo padece no necesariamente tiene que ser drogadicto, homosexual o prostituta. Todos estamos en riesgo de contraerlo porque a todos nos gusta hacer el amor.
En noviembre de 2011 me invitaron a participar, por un fin de semana, en un internado con una docena de seropositivos, reunidos en una bella hacienda de campo a seis millas de la ciudad de Malmö; allí intercambiamos experiencias relacionadas con el vih y el sida. Como estábamos alejados de todo lo que pudiera perturbar nuestra tranquilidad comenzamos a hablar sobre nuestros miedos, desesperanzas y al mismo tiempo cómo le hacíamos frente a estas. Surgieron palabras como tolerancia, aceptación, comprensión.
Al terminar el internado quedé pensando en la posibilidad de registrar todos aquellos testimonios y anécdotas tan valiosas que se contaron. Así comenzó la aventura.
La mayoría de los participantes en el internado aceptaron ser entrevistados. Con la ayuda de dos organizaciones - Arca de Noé y Grupo Positivo de Malmö - que brindan ayuda tanto a seropositivos como a sus familiares, comencé a concebir el proyecto. El 3 de mayo hice la primera entrevista. Había pensado reunir unos 15 testimonios pero una entrevista llevaba a otra. De manera repentina y acelerada recibía nuevos testimonios y el proceso creció de manera imprevista. Cuántas personas estaban necesitadas de hablar, de dar a conocer lo que por mucho tiempo habían callado. A finales de junio había completado 35 entrevistas.
Mi meta fue presentar el libro el 1 primero de diciembre durante las actividades que se llevan a cabo ese día en conmemoración a la lucha contra el sida. Por ello trabajé con entusiasmo. Como tenía planes de viajar a Cuba, me propuse terminar el libro en agosto y lo conseguí. Por suerte tuve el favor de personas que me facilitaron el contacto con aquellos posibles entrevistados que no conocía; también recibí ayuda para transcribir las entrevistas grabadas y para la corrección de los textos.
Un mismo tema tiene muchas aristas y tonalidades; sus protagonistas hablan sobre sus vidas, sus miedos, sus contradicciones y también sus esperanzas. Hay aquí personas que proceden de Europa, Medio Oriente, Latinoamérica y África. 14 de ellos son hombres y mujeres seropositivos, 14 son profesionales y 7 son familiares y amigos. Comienzo el libro con un seropositivo que ha vivido 30 años con el vih y la última entrevista de los 14 entrevistados es un joven seropositivo que se infectó el año pasado, en 2011. Entre ellos hay quienes han vivido con el virus 25, 20, 10, 8, 3 años. He consignado los testimonios de una señora que con hijos y nietos se infectó cuando tenía poco más de 50 años y de un africano que cumplió prisión por infectar a una de sus esposas.
Entre los profesionales hay dos médicos: uno de ellos atendió los primeros casos de sida en Malmö en la década del 80, el otro es fue mi médico de cabecera, con más de 20 años de experiencia en todo lo relacionado a enfermedades infecciosas. También hay dos enfermeras de hospitales de Malmö y Lund, dos asistentes sociales, un sicólogo, siquiatra, un epidemiólogo. Entrevisté además personal de organizaciones que colaboran con la seguridad de las mujeres, los homosexuales, los drogadictos. Familiares: una madre que perdió a su único hijo -muerto por sida- a principios de los noventa. Una hija que perdió a sus padres a consecuencia del sida. El esposo de una mujer seropositiva. Un hombre seronegativo que tiene una pareja gay seropositiva. Amigos de seropositivos y seronegativos que tienen relaciones sexuales con seropositivos. El libro termina con la entrevista a una mujer que adoptó un niño africano seropositivo de cinco años. El abanico es amplio.
Las formas de las entrevistas también son variadas en dependencia de la locuacidad del entrevistado, la locación y la oportunidad que tuve de entrevistarlo. Estoy hablando de las tradicionales preguntas y respuestas, las preguntas que dan pie a un bloque informativo, el monólogo o testimonio en primera persona y las epístolas. Menos convencionales fueron las que realicé por teléfono, correo electrónico y chat a través de Facebook.
Locaciones: las cedes del Grupo Positivo y Arca de Noé, el centro de trabajo de algunos profesionales, mi propia casa, un bar, una discoteca, un bus. Los textos son ligeros y coloquiales según el tono y acento del entrevistado.
El libro comienza con un prólogo firmado por uno de los políticos de Región Skåne - la institución que atiende a nivel provincial los sectores de cultura y salud. Esta institución fue quien me respaldó financieramente con el libro. A continuación, para estar en sintonía con el material expuesto, presento el libro a modo de una entrevista realizada por Linda Lundh, una de las personas que colaboró en las transcripciones de las grabaciones. Luego sigue una página con opiniones de personas que no están relacionadas con el sida. La intención es mostrar cómo piensan -en forma general- los individuos que no han sido afectados con el virus.
El título del libro surgió por el camino. Entre los posibles encontrados, Hivernation me resultó el apropiado. Es un juego de palabras a partir de "hibernación" o "hibernation", como se dice en inglés. Se me ocurrió relacionar el estado actual del vih -hiv en inglés- con el estado de hibernación. Como resultado de los medicamentos retrovirales, el virus vive latente en el cuerpo por largos años sin afectar la calidad de vida del individuo que lo tiene. Así mismo vive latente en la sociedad; actualmente sida no es sinónimo de pánico, ya no se trata como una enfermedad mortal sino crónica. Por eso muchas personas se desentienden y hasta creen que ha logrado erradicarse. Cada vez más, los jóvenes se olvidan de los condones y mantienen relaciones sexuales de riesgo. Casi nadie quiere oír hablar de sida, de vih; este tema resulta molesto porque les recuerda que hay que cuidarse. Prefieren ignorar el hecho, no prestar atención. Sin embargo, anualmente continúan infectándose heterosexuales y homosexuales en todo el mundo.
Por eso este libro es no sólo para las personas que padecen el virus sino para toda la sociedad -entiéndase sociedad como todos los habitantes del planeta Tierra. Mi esperanza es que un día no necesitemos hablar más de sida, ni de enfermedades venéreas ni de condones; que todos podamos amar sin miedo y sin riesgos a infectarnos; que el sida se recuerde como la peste u otra calamidad del pasado; que los testimonios de hoy sean los últimos testimonios que se escriban y queden estos en la memoria colectiva como recordatorio de algo que no debe volver a suceder.
Lamentablemente el vih todavía es noticia, cada día hay gente que contrae el virus y tenemos que protegernos. En Suecia la ley de protección recae solamente sobre el seropositivo, él está obligado a informar a la pareja sexual sobre su estado. El hecho de callarlo puede trascender a los tribunales aunque no haya trasmitido la enfermedad. Si es un extranjero, las leyes son más severas, pues además de la condena, puede ser expulsado del país. Esta situación genera temor y muy pocas personas se atreven a realizarse la prueba del sida.
Los seropositivos que toman tratamiento tienen un mínimo de riesgo -casi nulo, según los expertos- de transmitir el virus. El virus se transmite hoy, frecuentemente, por personas que no saben que lo tienen y lo reciben aquellas que no son suficientemente responsables de protegerse al creer que la responsabilidad de protegerse es de los otros.
Hivernation hace notar este hecho, el cuidado de nuestra salud atañe a todos, cada persona es responsable de sus actos. Hivernation es un llamado a la aceptación y a la tolerancia; vivimos en diversidad multirracial y cosmopolita donde todas las culturas se involucran y crean por efecto una sociedad nueva. Tenemos que saber que el individuo no es importante por lo que tiene, sino por lo que es.

[HIVernation puede adquirirse en las páginas web Adlibris.com y Bokus.com.]