viernes, 29 de octubre de 2010

Riga

Recuerdo de verano No. 9 Sótano de la Casa de las Cabezas Negras.Riga es bella aunque modesta en comparación a otras ciudades de Europa. Sus habitantes son gente serena, sufrida, que recién se acostumbran a hacer cosas por sí mismo. Después que visité el Museo de la Ocupación, una tristeza sin precedentes invadió mi ánimo. He estado acostumbrado a disfrutar y destacar lo mejor que ofrecen las ciudades que visito, pero nunca me ha estremecido tanto una localidad como esta que, desde sus comienzos, ha sido vilipendiada por los vecinos que la rodean.
Los pueblos bálticos paganos que habitaban la región de Livonia fueron conquistados por los alemanes hacia el 1200 y luego por los polacos y después por los suecos entre 1621 y 1710; más tarde los rusos se apropiaron del territorio hasta que fue derrotado el imperio de los zares en 1918 y se le declaró república independiente para ser anexada luego a la Unión Soviética. Durante la segunda guerra mundial fue invadida por los nazis. Para 1944 fue liberada y convertida en república soviética hasta 1991 en que finalmente Riga se convirtió en la capital de la República Báltica de Letonia.
Riga es notoria por su exquisitez y limpieza, sus edificios art nouveau y el sin número de iglesias que se distinguen fundamentalmente por su fe en luteranos (población letona) y ortodoxos (población rusa).
Caminar por las calles de Riga produce la sensación de estar todavía preso en un pasado de ambiciones y luchas mercantiles. Es evidente la obsesión por devolver a su sitio cada fragmento de historia, cada bastión derruido. Me azoran los negocios emergentes, me abaten los pobres pidiendo limosnas, la gente que todavía no es consciente que puede decidir su futuro.

Fuente ante el teatro Nacional de la Ópera.Monumento de la Libertad.Claustro de una de las iglesias.

Museo de Arte.Calle con arco.
Iglesia de San Juan.
Parques de la ciudad.
El Ayuntamiento.
Plaza de las Cabezas Negras.
La Casa de las Cabezas Negras.
Interior de la Casa de las Cabezas Negras. Bus eléctrico.

Palacio de la Cultura o edificio de la Academia.
Vistas desde la torre del edificio de la Academia.
Puentes sobre el río Daugava.
Los trenes de Riga son excepcionalmente anchos.

martes, 26 de octubre de 2010

Las fuentes de Peterhof

Recuerdo de verano No. 8
Visitar San Petersburgo sin andar por sus alrededores… es como no llegar a ninguna parte. Así que entre tantas opciones escogimos los jardines de Peterhof, la villa de descanso de Pedro I, que reúne al mayor conjunto de fuentes que pueda presumir un parque. Más calmado, después de mi experiencia en el Ermitage, pasear por Peterhof fue un verdadero placer, una calma infinita envolvió mi espíritu. Sus fuentes de agua susurraban paz y las esculturas de oro y bronce –al competir en brillantez con el astro rey– destacaban en el paisaje como las perlas en el mar.