sábado, 12 de septiembre de 2009

María Portuondo y Omara Bethania

Cosa inusual, cuatro manos y dos cerebros, claro, el mío y el de Silvita. No somos un monstruo.
En casa de Migue vimos esto y nos quedamos locos!
En realidá la loca es ella, yo quedé alucinado.
Ay, que lindo Migue! Yo no sabía eso!
Pue' mira tú, que de to' se entera uno.
Vamo a publicarlo en el bló para que todos lo disfruten.
Como verán, no somos egoistas. Allá va!

5 comentarios:

Silvita dijo...

Migue, en tu casa uno la pasa siempre bien, aunque reciba malas noticias, se entere de que el mundo anda rodando por carretera con baches... hay algo que reconcilia y recupera.
Gracias por una linda tarde de sábado en que me creí que salía de la islita para llegar a la isla de mis más bellos recuerdos, la que también llevo en el corazón.
No fue sólo el café, o la ilusión óptica de la luz sobre las hojas grandes de las malangas de la sala: es la hospitalidad y el amor en el corazón del amigo que cree en ti.
Te quiere siempre,
silvita.

Pelusa dijo...

Acabo de ver el video en el blog de Silvita. Hermoso! Gracias por compartirlo!
Saben que me hubiera gustado pasar esa tarde por alla?
Besos!

Silvita dijo...

Ay, sí, Pelusa! En casa de Migue se pasa de lo más rico. Besitos para ti también.

Aguaya dijo...

Dos grandes, dos grandes de la música!!!
Un abrazo para ti, Misuangelo!! y déjame dejarle otro a Silvita en su bló... jejeje

misuangelo dijo...

Es gratificante y beneficioso compartir las cosas que nos estremecen. Todos son bienvenidos a mi Trópico. Conozco a Silvita y me refugio en su playa con frecuencia. Ahora tengo deseos de conocer personalmente a Pelusa y a Aguaya. Qué encantador sería habitar las cercanías de naturalezas tan frescas y desbordantes. Cuando tengan un chance lléguense a mi Trópico, aquí hay mucho verde, optimismo y paz, esas cosas que nos hacen olvidar el tiempo y el lugar.