jueves, 17 de febrero de 2011

Exotísame


Esta vez la pandilla tertuliana se lució por todo lo alto. Demostramos, sin lugar a dudas, que con imaginación y bien dispuestos podemos lograr lo que queramos. Exotísame fue un pequeño ensayo de algo que podría hacerse a escala mayor en un local más amplio con todos los amigos que conocemos. Esta vez la anfitriona fue Silvita y su islita se hizo pequeña al acoger tantos náufragos hambrientos.
En el concurso de comidas exóticas se compitió por: el nombre del plato más chic, la mejor presentación y el mejor sabor. El objetivo fundamental era pasarlo bien, pero nadie quiso ser el último del concurso, así que la votación estuvo reñida.
Los platos en competición fueron:
Ambrosía Ocho Potencias: cóctel de camarones servido en copas de cristal de bohemia con una guarnición de hojas de lechuga iraní, champiñones, huevo duro, mayonesa, tomates cortados, lima y rodajas de pepino.
Sista Kejsarens Prickiga Ballar (Las pelotas moteadas del Emperador): sushi, bolas de arroz rellenas con salmón ahumado, cebollino y jengibre en curtido, moteadas con semillas de sésamo.
Piovra Helénica: calamares, gambas y mejillones en salsa de tomate con arvejas.
Frituras Cuqui: frituritas de malanga a la Miramar (secreto de doña Leticia).
Le Zumba la Berenjena: berenjena rellena con picadillo a la habanera y salsa bechamel gratinada al horno.
La Gryta (cazuela) del Amor: filetes de pollo en salsa de curry y leche de coco con pimientos cortados en forma de corazón.
Pollo Machu Picchu: arroz con pollo adobado con cilantro y condimentos peruanos.
Sorbetto de Piña servido en la propia fruta.
En mi opinión todos los platos merecían ser premiados, pero ganador hubo solo uno y esa fue Anna con su despampanante y exótica torta que nombró La Tota de Afrodita. Con ese nombre, la decoración con frutas y nata, trozos de chocolate y manjar de leche condensada entre las capas de la panetela, quién no resistió probarla dos veces.

También hubo un pre concurso. Había que adivinar qué cosa era el Premio. Las pistas fueron: no pertenece al reino mineral, tiene utilidad y pudiera guardarse en un bolsillo. Después de una ronda de desaciertos, se ofreció otra pista: tiene relación con la actividad del día. Un paño de cocina -propuso Helena. Tibio, tibio. Un delantal -interrumpió Víctor y por adivinar recibió como agasajo barras de chocolate. Ahora le tocaba a Anna desempaquetar su Premio y probárselo ante las miradas curiosas de la heterosexualidad masculina.

2 comentarios:

Silvita dijo...

Hola Migue! No sabes cuánto me gustó que vinieran a exotisar mi casa y gozaran tanto de manjares tan exquisitos. La verdad es que sorprende tanto talento, pues ninguno de nosotros somos cocineros profesionales, sino más bien golosos empedernidos! Pero eso es pa que tu vea!
También me gustó que todos comieran sin prejuicios de que la mejor, única y más completa comida del mundo es la cubana. Porque para algo salimos al mundo, pienso yo: para saborearlo!
Na, que tuviste tremenda idea, mi herma! Que vengan muchas más! :)

Misuangelo dijo...

Fue divertido. Todos nos esmeramos en brindar lo mejor. Son pocas las ocasiones en que uno puede saborear comidas de este nivel de elaboración y presentación. Felicidades para todos.