El gran aguafiestas

Mientras leía el libro que Paquita acababa de obsequiarme –un ejemplar de Moro, el gran aguafiestas (una biografía de Carlos Marx) – mi sobrina se acercó curiosa. Si extrañamiento me produjo que un chileno de 30 años preguntara en una de nuestras tertulias en Suecia quién era Lenin y de qué trataba el embargo cubano, atónito quedé cuando mi sobrina que pronto entrará a la universidad con altas calificaciones en Historia, Matemática, Español (y abundantes faltas de ortografía) no supiera –viviendo en un país marxista por excelencia–, quién era Carlos Marx ni Federico Engels. Dejé de leer de inmediato. Para mayor asombro, tampoco había oído hablar de William Shakespeare. Me hubiera gustado acercarme a sus amigos reguetoneros para improvisar una charla de temas culturales y sociales. Preguntarles qué conocían de la antigua Grecia (o la moderna) y quiénes fueron Carlomagno y Napoleón Bonaparte (porque no se me hubiera ocurrido preguntar si sabrían distinguir entre las tres madame france...