lunes, 12 de abril de 2010

Cuba, la obsesión. (Parte 2)

Si un mes es poco tiempo para compensar ausencias, en uno o varios post –aunque sea de manera compacta– no se puede resumir el tiempo. Imposible abarcar todo, dar cuenta de cada paso, visitas a familiares, entrega de encargos, encuentros con amigos (los que quedan), compromisos, llamadas telefónicas, sueños pendientes, saludos y abrazos, en fin, es un mes que no tiene parangón con la rutina sueca. Aún así con vivo optimismo rescato al individuo que era cuando viví en la isla, me adapto aunque a veces no lo consiga del todo. La vida es pero no como la pienso. Observo cómo se han transformado los niños en adultos y mimo a mis padres ya viejos. Por todo y por ellos estoy aquí.
Desando por el hogar, sus laberintos, reviso rincones y gavetas distantes a mi realidad. La casa vive fuera de mí. Me han prestado el cuarto que una vez me perteneció; no tengo donde colgar la ropa y apenas sitio para acomodar la maleta que utilizo como un escaparte portátil. Mi sobrina ha colmado el dormitorio de láminas, afiches y recortes de pensamientos, desideratas, dibujos, estampas, estrellitas iridiscentes, frases de amor, fotos de amig@s y cantantes de moda. Intento dormir y descubro una foto mía en el decorado. La pared se ha convertido en un “fotario” feliz. Gotea la llave del fregadero. Cuento una, dos, tres gotas. Escucho una conversación imprecisa desde un televisor lejano. La gota del fregadero. Cuatro, cinco, seis... Me duermo.
Vivo en una construcción de principios del siglo XX con pilastras, arcadas y arcos de medio punto, patio lateral, estancias contiguas. Mi dormitorio es equidistante a los extremos de la casa, es la zona de más trasiego entre la sala y la cocina. Mi hermana y su marido duermen en la barbacoa que han construido sobre el dormitorio de sus hijos. Tacones cercanos. Tic toc taconea mi hermana de la saleta a la cocina a las siete de la mañana. Toc tic taconea de la cocina a la saleta. Siete y diez de la mañana. Tac tic taconea mi hermana de la saleta al baño. Siete y cuarto de la mañana. Toc tic tac. Siete y veinte. Y se va.
Chirrrrrr... Mi sobrina abre el escaparate. A las ocho menos cuarto se le cae una botella plástica. A las siete y cincuenta deja pasar la luz para pintarse ante el espejo. El hombre que trae el pan golpea la puerta de entrada a las ocho en punto. El perro ladra frenético. El vecino enciende la radio para reguetonear. ¿Quieres café? Quiero dormirrrrrrrrrrrrr.
Me tocaron tres frente fríos, lluvia y días nublados. Vientos y oleajes, Coriza, falta de aire y catarro, pero no fue tiempo de guardar cama. El taxista con picardía me enseña cómo manipular la manigueta de la puerta del almendrón (el viejo auto americano) “Súbela y empújala”. Igualmente jacarandoso juega a ser el guía y muestra a los viajeros el imponente caserón del vedado cerca de la calle 23 “Esta era una de las casas de los antiguos ricos, de los poderosos; ahora es la casa del Partido Comunista, los que tienen el Poder”. En el asiento posterior se discute sobre religión y escucho una frase que puede ser célebre: “La Biblia es una fantasía escrita por científicos”. A propósito de un comentario de la cantante Delia Díaz de Villegas que presentó su último disco en el canal 41 de Miami, el taxista interviene “Miami es el cementerio de los artistas cubanos. Allí van a morir todos”. Yo cuento la anécdota de las jineteras que en el restaurante Siete Mares le explicaban a dos ebrios italianos por qué las universitarias cubanas putean. Tal vez pretendían, entre otras cosas, dejar claro que la prostitución en Cuba tiene niveles y marcas registradas. Los turistas no llegaron a comprender a las muchachas y pidieron otra ronda de cerveza. El taxista ríe y añade “Está claro, lo que los italianitos querían es que las putas cerraran el pico y abrieran las piernas”.
El acontecer político se comenta a media voz, pero se comenta. Veintiséis pacientes murieron de hipotermia en el hospital psiquiátrico de Mazorra durante el último frente frío y el disidente Orlando Zapata se dejó morir por hambre tras una huelga que duró más de ochenta días. La televisión, la radio y la prensa han justificado las noticias y todo el mundo parece conforme. Según los medios de información oficialistas Zapata hizo una huelga de hambre porque quería en su celda un televisor, una cocina, un teléfono y supongo que también un aire acondicionado (podrían haber añadido además que quería una odalisca que le bailara la danza del vientre). Las bajas temperaturas, los factores de riesgo propios de pacientes con enfermedades psiquiátricas, el deterioro biológico debido al envejecimiento y bla bla bla fueron las causas de las muertes de los pobres locos para luego añadir que los responsables de no haber tomado las medidas oportunas serían juzgados por tribunales competentes. Me entero por la tele que el ministro de la Aviación Civil ha sido sustituido del cargo y se me ocurre preguntar por qué. Fue sustituido y ya. A la semana oigo rumores en la calle que el ex-ministro tiene no sé cuántos millones de dólares en la cuenta de un banco en Suiza (¿o tal vez encontraron el dinero en la cisterna de su casa?). La prensa oficial parece que no se ha enterado de eso y se tapa los oídos ante el murmullo que crece sobre un General de División y también ministro que asesinó por celos a su esposa. Las bolas y los chismes ruedan por la ciudad como los taxis con sus pasajeros.
Me desentiendo de los asuntos políticos y curioseo en los restos de la Feria del Libro en el Pabellón Cuba: libros rusos en ruso y mucha literatura política. Lo más atractivo de mi visita al Pabellón fue la exposición fotográfica de Tina Modotti y encontrar la nueva edición del libro Moro, el Gran Aguafiestas (una biografía de Carlos Marx) de Paquita Armas al que le dedicaré un post.
A continuación consigno lo que captó el lente de mi cámara y lo que evoca mi memoria. En un próximo post expresaré mi sentir, por el momento muestro vivencias.

Encuentro con el Taller Literario de la Casa de Cultura de Arroyo Naranjo en el Tótem, Mantilla. A petición de mi amiga Lourdes leí un fragmento de mi novela más reciente e inédita.

Museo de Bellas Artes (arte universal) en el antiguo Centro Asturiano. Conozco las colecciones del conde Lagunillas –una de las más ricas y variadas del mundo que incluye arte oriental, egipcio, griego y romano–, pero no había tenido la oportunidad de pasear por el interior de un palacio tan fabuloso.
Cabaret Las Vegas. Hermosa tarde en la Peña de Olga Navarro en compañía de amigos, famosos y nuevos talentos.

Celina González, la voz del punto cubano.

Olga Navarro, la anfitriona.

Laritza Bacallao, la revelación, ¡Qué voz!

América, gracia y simpatía.

Encuentro con el escritor Yoss. Aquí me muestra Pluma de León, su reciente libro. Por estos días hará la presentación en España.

Concierto de Calle 13 en el Protestómetro de la Habana ante el edificio de la Oficina de Intereses de USA. No perdí esta oportunidad, me convertí en una cifra del casi medio millón de espectadores que no vieron nada y oyeron muy poco a cientos de metros del escenario, pero disfruté el momento, maleconeando, saludando e integrándome a la juventud habanera. Bebí ron y admiré a todos los que pasaron por mi lado. Ellos como “residentes” y yo como “visitante” coreamos el tema más popular de la banda: Vale todo.La nueva moda de los modernos es delinearse las cejas. Esta onda no ha llegado a Europa, ¿o sí?
En próximos post: Mi impresión de la clausura de la 9na Muestra de Nuevos Realizadores del ICAIC, Sábado de la Rumba con el Conjunto Folclórico Nacional, Reportaje fotográfico del Bosque de la Habana, Viaje a Cienfuegos, Mi primera Advertencia Policial y mucho más.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Migue: Mi hijo y yo nos hemos divertido mucho leyendo tus crónicas de viaje y nos has puesto a pensar en otras muchas cosas.J A las leyó y le parece muy interesante.Ya te comentará.Recuerda ver el documental Revolución" sobre los Aldeanos, antes de escribir tu próxima crónica.
A.

Anónimo dijo...

Fresquecito...

Silvita dijo...

Buenísimos tus comentarios, Migue! Gracias por compartir. Me puedo imaginar como fueron las cosas.

Ray dijo...

jejejejejejej qué super "cool" que está ésta crónica, Migue jejejejej lo que más me gusto fue la discusión de las jinetas con los italianos, y las categorías y marcas. Hay tanto de cierto, lamentablemente, es eso de que la población es la menos enterada por medios oficiales que vaya.... nada, que hay que seguir la corriente y las "bolas" de la calle.. Me he reído tanto con tus aventuras en tu propia casa, y me recordó tanto el pasado verano en casa con mis padres jajajajaja
otro abrazo, Bro

Ray dijo...

jejejejejejej qué super "cool" que está ésta crónica, Migue jejejejej lo que más me gusto fue la discusión de las jinetas con los italianos, y las categorías y marcas. Hay tanto de cierto, lamentablemente, es eso de que la población es la menos enterada por medios oficiales que vaya.... nada, que hay que seguir la corriente y las "bolas" de la calle.. Me he reído tanto con tus aventuras en tu propia casa, y me recordó tanto el pasado verano en casa con mis padres jajajajaja
otro abrazo, Bro