lunes, 26 de abril de 2010

Entrevista a Paquita Armas.

Los periodistas no suelen ser entrevistados porque precisamente su labor es entrevistar y dar testimonio de lo que acontece. Pero cuando ellos publican un libro es la oportunidad para que sean atractivos a otros periodistas. Aunque no me cuento entre los periodistas me gusta jugar a serlo. Por eso animé a Paquita Armas Fonseca –a propósito de haber presentado su libro Moro, el gran aguafiestas (una biografía de Carlos Marx) [Ed. Pueblo y Educación, 2009] en la Feria del Libro de la Habana– a que respondiera a mis preguntas.

Paquita es licenciada en Periodismo en la Universidad de Oriente; se ha especializado en el ámbito cultural en lo referente a cine, radio y televisión; es miembro de la UNEAC y fue Jefa de Redacción de la revistas Somos Jóvenes y Caimán Barbudo, y también la directora de esta última publicación. Es coautora del libro Embajada de Perú, Análisis de una campaña propagandística, y publicó además los volúmenes La vida en cuadritos, un libro de entrevistas sobre historietas y Páez, una auténtica esperanza frente al cáncer, acerca de la historia de un sanador. Tiene como reconocimientos la Distinción por la Cultura Nacional, varios premios Caracol y 26 de Julio.

¿Cómo iniciaste tu labor de periodista?
Me haces recordar una etapa ya un poco lejana. Pero ¿sabes lo primero que estudié? Física y Matemática, la carrera profesoral. Y modestia a un lado era muy buena en esas ciencias, tanto que lo primero que publiqué fue una especie de relato con el título Mira, el vaso está sudando sobre el proceso de evaporación y condensación del agua. No pude terminar la carrera porque no aguanté la carga de dar clases: cada alumno que me sacaba baja nota o desaprobaba, me parecía una derrota. Llegué a enfermarme y me dieron una licencia. Para no estar sin hacer nada empecé a trabajar de correctora en el Periódico Ahora, de Holguín, de allá soy. Allí tuve un excelente maestro Cuqui Pavón y un viejo periodista me hizo una advertencia: "Piénsalo bien antes de entrar a este mundo, el periodismo es como la marihuana, después que se prueba no se puede dejar". En mi caso ha sido así.

¿Qué es lo que más te atrae del periodismo?
Conocer. No me cansaré de vivir el asombro ante una persona interesante que conozca o ante un hecho novedoso sea cultural, científico o social. El que es periodista lo es hasta durmiendo. No puedes hacer nada que no relaciones con la profesión. Es una carrera estresante pero te da muchas satisfacciones. Además si miras la biografía de grandes escritores la gran mayoría han sido periodistas, por algo será.

Háblame de aquella profesora que te motivó a leer una lista de obras de autores tanto nacionales como internacionales. ¿Qué objetivos tenía aquella lectura?
¡Ah! La Dra. Adolfina Cossío, fue una de las mejores profesoras que yo he tenido, y he tenido muchos excelentes. El lío es que yo le pregunté un día que libros una debía conocer para ser medianamente culta. Me hizo una lista y como una buena parte yo lo había leído, dos años después tenía cubierta la propuesta de autores y obras. Hace poco encontré el papel amarillo por el tiempo y revisé la lista. No tiene figuras imprescindibles como Alejo Carpentier, García Márquez y Mario Vargas Llosa, por citarte algunos ejemplos, y no se puede ir diciendo que una tiene cultura sin haber leído al menos El siglo de las luces, Cien años de soledad y Conversación en la catedral. Claro, la selección la hizo mi maestra, una mujer cultísima, en 1976, han pasado 34 años que han marcado otros referentes literarios. De la Cossío tengo otro recuerdo valioso. Las Paquitas -tú lo sabes- son Franciscas, y un día que ella estaba pasando la lista en el aula cuando dijo mi nombre le dije: "Llámeme Paquita, por favor. Eso será hasta que me cambie el nombre". Me miró y a la otra clase en el receso, me dijo que me acercara. Llevaba un libro con el origen y significado de los nombres. Me señaló una página y vi "Francisca, de origen teutón y significa libertad." La Dra. acotó: "No conozco a nadie que ame más la libertad que tú, así que no te cambies el nombre”. Por eso cuando uso un seudónimo firmo Libertad.

¿Por qué otra vez Carlos Marx?
No es exactamente otra vez, es el mismo libro -Moro, el gran aguafiestas- reeditado 20 años después. Y si, estoy muy contenta por esta nueva edición porque espero, ruego, aspiro que tenga nuevos lectores y como hace dos décadas que sean jóvenes. Porque siempre será Marx el filósofo que en lo personal me enseñó a entender no sólo la sociedad sino al ser humano. Con él aprendí el valor de la dialéctica y muchas cosas más hasta hacerme marxista, tanto como para decir que si encontrara otro legado filosófico más coherente y realista que el de mi Moro, yo no dudaría en abrazarlo, como mismo haría Marx de estar vivo.

Escuché o leí que estabas interesada en escribir sobre Federico Engels. ¿Será acaso que quisieras hacer una biografía abarcadora sobre el marxismo?
Con Engels me siento en deuda. Es el ser humano más noble, desinteresado y altruista que he conocido. ¿Sabes de alguien, en la realidad o la ficción, que dejara de hacer su obra para trabajar y ayudar a un amigo? Tengo además tanta información que es ponerme a escribir, pero el fantasma de Marx aún está aferrado a mi hombro.

Moro, el gran aguafiestas es un libro que devela el lado íntimo de una de las figuras que marcó nuestro tiempo. ¿Crees que los héroes de la Revolución Cubana podrían ser tratados humanamente como tú trataste a Marx en tu libro?
Por supuesto que sí. No sólo que podrían sino que deberían ser tratados así. Nunca un gran hombre se hace más cercano que cuando muestras su esencialidad humana.

¿Como periodista te atreverías a escribir sobre los líderes actuales de la Revolución, a mostrar su lado tierno, romántico, humano?
Si me preguntaras si quisiera escribir sobre esos temas te diría que sí. El deseo lo tengo pero las herramientas no. Yo estoy "manoseando" las vidas de Marx y de Engels desde hace cuarenta años, he leído sus cartas, sus versos, sus dudas y por supuesto sus grandes obras. Los conozco como si se sentaran a hablar conmigo en la sala de mi casa. Yo no tengo esa información sobre los héroes contemporáneos. Hace algún tiempo un buen amigo me decía que porqué no hacía sobre José Martí un libro como el de Marx. No puedo. Yo a Martí lo he leído pero no lo he estudiado, ni investigado como a los ilustres alemanes. Mira, Antonio Maceo es una figura que me fascina, alguna vez empecé a buscar información pero no seguí porque me di cuenta que era un trabajo de años y de tiempo que no tengo.

¿Qué haces actualmente?
Escribo mucho periodismo en La Jiribilla, El Caimán Barbudo y el portal de la televisión. Soy vicepresidenta de la Asociación de medios audiovisuales de la UNEAC y tengo ahí "mucha pincha". Sigo debatiendo con jóvenes, lo que me encanta, mientras pueda hacerlo querrá decir que mi pensamiento no ha envejecido. Atiendo a mi madre que cumple 98 años en septiembre. Ya no bebo por mi gastritis crónica, pero sigo recibiendo y hablando con mis amigas y amigos.

Proyectos inmediatos y futuros.
El primero es vivir con mente sana en cuerpo mas o menos sin problemas. Si ese primer proyecto se cumple entonces seguiré escribiendo sobre televisión, cine, literatura, filosofía y asuntos sociales y terminaré mi acercamiento biográfico a Engels.

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