viernes, 6 de noviembre de 2009

Sagra dell' uva

Fuente de los Cuatro Moros adornada con racimos de uvas.Ya no hay bacanales, pero la tradición continúa. Se bebe y se come, se compone música y se improvisa poesía; se canta, se baila y se disfruta de una gran parranda. La fiesta del vino es el principal evento folclórico y cultural de Marino, una pequeña ciudad a sólo 21 kilómetros al suroeste de Roma con poco más de 37 000 habitantes. Con trazos medievales la ciudad se empina sobre una de las laderas de la colina que rodea al lago Albano. Torre medieval en la plaza principal de la ciudad.Marino es famoso por su vino blanco y por la gran fiesta anual que celebra desde 1924 el primer domingo de octubre como resultado del éxito de la vendimia. Los festejos se inician en la mañana con una ceremonia religiosa y en la tarde tiene lugar el desfile del cortejo histórico que recuerda el regreso de Marcantonio Calonna con 260 marinense de la batalla de Lepanto en octubre de 1571. Luego acontece el suceso más esperado: il miràcolo della fontana. El cortejo histórico. En realidad vi muy poco, es decir, nada.Multitud alrededor de la fuente esperando por el milagro.
Cuando me hablaron de este acontecimiento, por supuesto que no me lo quise perder y aunque tuvimos que dejar el auto bien lejos porque habían cerrado el acceso de los vehículos a la ciudad, no me importó caminar dos kilómetros en marcha ascendente en busca de la fuente de los Cuatro Moros. Durante el ascenso me deleité con el camino serpenteante y la hermosa vista que ofrecen las casas que se asoman a las laderas del lomerío. Para que la caminata fuera más agradable, los lugareños nos agasajaron con uvas y dulces. Comiendo, hablando y preguntando cuánto falta para llegar, hice el trayecto. A pie pero contento.Uvas como agasajo para los visitantes.Y al llegar vi mucha gente, más de la que me esperaba. Y todos felices. Y música y jolgorio. Bocas y estómagos esperando por el milagro.Todos estos quieren vino.Guapo marinenseBueno es el vino si es de Marino.Todos quedamos satisfechos. Allí no sólo aprovechan para entonarse los habitantes y los vecinos de los pueblos cercanos. Los curiosos y los turistas, y todo al que le guste beber vino gratis, en Marino tiene lo suyo. Rodeando la fuente había más de mil personas con botellas plásticas para ser escanciadas. Las imágenes que les muestro en el vídeo pueden parecer tercermundistas, pero si se fijan bien, había orden en medio de aquél delirio, nada de peleas, ni empujaderas, ni échate pa’ llá que yo voy primero. Por tradición todos saben que los Cuatro Moros de la fuente sosiegan con vino a los sedientos.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué bonita presentación, me encanta saber de italia, hablar en ese idioma, saber de su cultura. simplemente me encanta!!!
y espero poder visitarla antes de mi muerte.

un beso
mage

Anónimo dijo...

Oye, que lindo festival!!! Que lastima que en Cuba no se tenga una tradicion asi, porque tu sabes como son las cosas alla, festejos publicos que todos terminan como la fiesta del Guatao.
Mila

Anónimo dijo...

guárdame un poco de vino asere
miche

Silvita dijo...

Qué rico, Migue! Tremenda fiesta! En verano cometo el sacrilegio de beber vino blanco con hielo, espero se me perdone :D
Te acuerdas del duermeteminiño?
Me gustó mucho este post, salud!

Misuangelo dijo...

Silvita, hip...
pue yo... hip... me acuerdo del... hip... "duermeteminiño", "chispa'tren" y "bajatelblúmer". Hip!

aLeVoSia dijo...

Uyyyyy que rico!!!!! se ve delicioso y muy alegre